Anqora
Anqora nace a partir del imaginario de una pareja de chefs y de la manera en que sus personalidades se traducen en el espacio. La chef principal, de carácter fuerte, apasionado y detallista, se refleja en los colores intensos, la geometría marcada y los patrones que dan identidad al local. En contraste, el chef aparece desde una sensibilidad más sobria y cálida, presente en los arcos, las curvas y la madera.
El proyecto busca acercarse de forma discreta a la cultura peruana, incorporando guiños decorativos nativos y una atmósfera envolvente. Uno de los elementos principales es el manto de pompones suspendido en el techo, que hace referencia a las flores que el chef le lleva cada semana a su esposa, convirtiendo el espacio en una historia de carácter, sensibilidad y afecto.